Casi todas las empresas que tienen horarios de trabajo por la noche se niegan a pagar el plus por nocturnidad a sus empleados. De la misma manera que sistemáticamente pretenden no abonar doble jornada los días feriados, también se oponen a este ítem que está contemplado en los estatutos de todos los gremios.
Y no es caprichoso el pago de esa cifra, porque, de hecho el trabajo de noche puede acarrear hasta enfermedades importantes, además de descontrolar el matabolismo de los trabajadores si a esa tarea la hace con continuidad.
Por citar un ejemplo, un estudio científico que fue publicado recientemente en la revista norteamericana Current Biology se expresa que “una persona que no se toma el tiempo para descansar como se debe podría aumentar su peso en alrededor de cinco kilos por año”.
Esto significa que trabajar de noche o comer en horarios irregulares presenta peligros reales para la salud que incluyen entre otras alteraciones la obesidad, los trastornos metabólicos y la diabetes.
“Vivir en horario nocturno y dormir de día, cambiar permanentemente los tiempos de relajación y la falta de horas de sueño desequilibran todos y cada uno de los puntos de sincronización del cuerpo humano, entre los cuales se encuentra el metabolismo y la asimilación correcta de los alimentos”, expresó el estudio.
Otra publicación, esta vez en la revista Science Translational Medicine, explicó que realizaron una prueba que se llevó a cabo durante seis semanas con 21 personas sanas. Los voluntarios durmieron 10 horas diarias durante las tres primeras semanas, pero luego su descanso se redujo a 5,6 horas de sueño cada 24 horas para simular las rotaciones en los turnos de trabajo.
“Los resultados muestran que las personas que trabajan en turnos de noche y tienen predisposición a la diabetes tienen más posibilidades de desarrollarla”, expresó el estudio y agregó que “la masa corporal se vio afectada, ya que los participantes mostraron una reducción de la actividad metabólica que se podría traducir en un aumento de peso anual a más de 4,5 kilos”
Esta es una consecuencia, pero hay otras, razón por la que se contempla que las empresas deban abonar un plus a sus trabajadores que desempeñan sus tareas en horarios nocturnos.
lunes, 25 de febrero de 2013
Los horarios nocturnos y la obesidad
Publicado por
Oscar Gollnitz
en
6:14
jueves, 10 de enero de 2013
La mayor cantidad de asesinatos a periodistas fue en el año 2012
Publicado por
Oscar Gollnitz
en
14:49
La intención de silenciar a los periodistas y, por extensión, a toda la gente, es un punto que las autoridades correspondientes deben tener en su agenda de urgencias. En el año 2012, fueron asesinados 121 trabajadores de medio de información, según un informe dado a conocer recientemente por la Federación Internacional de Periodistas (FIP).
El intento de silenciarlos fue admitido, incluso, en el transcurso de una reunión sobre seguridad de periodistas e impunidad, celebrada en las oficinas de Naciones Unidas en Viena. Los participantes destacaron que los comunicadores muertos no sólo cayeron mientras cubrían conflictos, sino cuando investigaban actividades ilícitas en sus países.
“Esos ataques, que además de los asesinatos y agresiones físicas, incluyen los numerosos secuestros, acoso, los arrestos ilegales y las detenciones arbitrarias, tienen un impacto que va más allá del sufrimiento personal del individuo en cuestión”, coincidieron en Viena.
El informe reciente de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) indicó que un total de 121 trabajadores de medios de comunicación de todo el mundo fueron asesinados durante 2012. Con esta cifra el mencionado año se convirtió en el más mortífero de la última década para los informadores.
De acuerdo al citado informe el país con más riodistas muertos en 2012 fue Siria, donde se documentaron 35 casos. “La cifra de muertos (…) es una prueba de cargo de que los gobiernos prestan un flaco favor a la protección de los periodistas y de que no han detenido su matanza”, sostuvo el presidente de la FIP, Jim Boumelha. “El que se haya disparado el número de periodistas asesinado se ha convertido en una constante en la última década y los gobiernos y Naciones Unidas apenas han condenado estos hechos o han investigado superficialmente lo ocurrido, cuando no directamente los han ignorado”, censuró.
El balance de 2012 supone un significativo incremento con respecto a 2011, cuando murieron 107 periodistas, y 2010, oportunidad en que se contabilizaron 94 informadores asesinados.
Los casos incluyen asesinatos en los que los informadores eran el objetivo, pero también incidentes de fuego cruzado y atentados con bombas, a los que habría que sumar 30 muertes de periodistas por enfermedades o accidentes durante el ejercicio de su profesión.
La FIP denunció que en la mayoría de los casos los periodistas fueron el objetivo deliberado de los ataques como consecuencia directa de su trabajo. “Tenían la clara intención de silenciarlos”, denunció el grupo.
martes, 1 de enero de 2013
Pensar en positivo
Publicado por
Oscar Gollnitz
en
18:59
domingo, 25 de noviembre de 2012
Una mentira dicha mil veces se convierte en realidad
Publicado por
Oscar Gollnitz
en
10:47
Por estos días la Patria está convulsionada. Aquellos que pasaron o rondan los 50 años de edad han vivido esta película. Los que tienen un poco más de memoria, seguramente están preocupados.
No es para menos. Por un lado el gobierno nacional parece estar perdiendo el sentido auditivo ante el reclamo de gran parte de esa población que lo llevó al poder. Pese a la magnitud del cacerolazo pidiendo algunos cambios de política, las autoridades lo minimizaron. Por su parte, la oposición quiso tomar como bandera esta protesta callejera, en lugar de hacerlo desde el sitio que debe ocupar.
La sociedad está en medio de la ola de los argumentos de uno y de otro lado. La prensa, en su mayor parte se olvidó de informar, comunicar o expresar, y sólo opina hacia un sector o el otro. También están los que se han convertido en “miedos de comunicación” en vez de medios de comunicación, como expresó el maestro Eduardo Galeano en su obra “¿Hasta cuándo?”
Mientras tanto, los pobres se están convirtiendo en más pobres. Algunos ricos, en mucho más ricos. La comunidad está cada día más insatisfecha, limitando esta realidad en un espacio-tiempo lineal en donde nada cambia de verdad y se establece como verdad inmutable. Así la evolución se estanca.
Hoy nos está rigiendo un paradigma que nos controla, nos define, nos delimita todo lo que percibimos, y creemos que esa es la verdad. Precisa lo que es realidad y descalifica las demás opciones.
Quienes ostentan el poder saben de esto. Conocen plenamente que la mente humana no sólo piensa, sino que lo hace con ideas y creencias que en su mayoría adopta, o se apropia de la sociedad en que vive.
Este es el paradigma que la sociedad debe romper. Claro está, volverse crítico consciente de nuestras presuposiciones y puntos de vista requiere de una verdadera apertura de conciencia y deseo de progresar, de evolucionar.
Los paradigmas pueden tener vigencia durante siglos y hasta milenios sin cambio alguno, dependiendo de que se empiecen a acumular crisis que hagan insostenibles el “paradigma en turno”.A menos que los círculos de poder a los que les convenga seguir creen soportes para sostenerlos.
Sólo en las grandes crisis hay cambios porque su energía es tan fuerte que puede romper los viejos prototipos para dar paso a nuevos modelos.
Es el momento en que la sociedad debe estar atenta: una mentira dicha mil veces se convierte en verdad.
Oscar Gollnitz
Fuentes consultadas: Wikipedia; Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo; Daniel López de Medrano, periodista y escritor venezolano.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Los sobrevivientes
Publicado por
Oscar Gollnitz
en
15:38
Los más chicos dirían “¡qué buena onda!” o “¡que copados!” si leyeran el artículo “¡Somos sobrevivientes”, reflexiones de mayores nacidos antes de 1850. Los hay y muchos, y algunos de ellos tienen su residencia en Hogar de Ancianos “Alejandro Raimondi”. Tienen experiencias riquísimas y energía de sobra para superarse cada día. Un ejemplo válido es la edición de la revista “El Raimondi habla”, iniciativa de los propios abuelos que ya apareció y está en la calle. Desde el consejo editor, hasta la última labor hasta que sale la publicación es trabajo exclusivo de los residentes. Esto es una noticia positiva.
A continuación, la nota de Elisa Seip, que reflejó el pensamiento de todos los ocupantes del Hogar Raimondi.
“Considere los cambios que hemos vivido.
“Nosotros nacimos antes que la televisión, antes que la vacuna antipolio, las comidas congeladas, los aviones jet, las copiadoras Xerox, los plásticos, las lentes de contacto, el fax, los cierres velero y la píldora anticonceptiva.
“Somos anteriores a las tarjetas de crédito. Las computadoras, la fusión del átomo, el rayo y el bolígrafo.
“Somos anteriores a la medibacha, los lavaplatos, los hornos de microondas, los secarropas, los acondicionadores de aire, la ropa lavilisto, la caminata del hombre en la Luna.
“Nosotros primero nos casábamos y después íbamos a vivir juntos. En nuestro tiempo “los muebles” eran muebles de rotación rápida. Las conejas eran animalitos y no chicas de Playboy. Los blue jeans eran azules y eran ropa de trabajo; no envases ajustados de glúteos de todos los colores.
“Tener relaciones era llevarse bien con los primos y la dieta era algo para los enfermos, el ayuno parte de la Semana Santa.
“Somos anteriores a los maridos “ama de casa”, a los derechos de los homosexuales, a las parejas elegidas por computadora, carreras universitarias dobles, trabajos dobles, medicinas prepagas, hogares de ancianas y terapias de grupo.
“Jamás oímos hablar de radios FM, pasacasetes, procesadoras de palabras, corazones artificiales, yogurt con frutas y varones usando aritos.
“Para nosotros, tiempo compartido era estar con la novia muy juntitos, nada que ver con departamentos de veraneo por una semana o condominios.
“Trucha era un pescado. Un programa era una mina y la palabra software no existía.
“Copar era un término de militares y made in Japan era basura. Mc Dolnald´s humburgers y café instantáneo no existían, pero teníamos la fonda de la vuelta, el bife vuelta y vuelta y el cortado del gallego de la esquina.
“Nosotros llegamos a la sociedad cuando se podía comprar algo con 5 ó 10 centavos. Por 10 se comía un flor de helado, sin colorantes y sabores artificiales, se andaban largos trechos en tranvía, se compraba una Bilz y se mandaba una carta o dos postales. Se compraba un auto nuevo por 3.500 pesos y la nafta costaba 21 centavos el litro.
“En nuestros días fumar estaba de moda para los hombres. La hierba era pasto y ravioles comida de los domingos. La Coca una cosa nueva que quería competir con la Bidú. La música era algo que se podía silbar u oírla despacito. Un bailable era algo lento para chapar, y Sida, era un resfriado pidiendo sidra.
“Pero tenemos que enfrentarnos con el presente. Somos la última generación que creyó que hacía falta un marido para tener un hijo.
“Como para no estar confundidos y hablar de brecha generacional… “maleducado” lo peor que se le podía decir a alguien en un enojo.
“Pero sobrevivimos, así que celebrémoslo!!!”.
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