miércoles, 18 de julio de 2012

Periodismo: Manual sobre lo que no corresponde

El tratamiento de la información sobre las jóvenes muertas en la provincia de Salta es un “excelente manual” sobre lo que no corresponde en materia de periodismo. Lamentablemente este no es el único caso, pero es el que en este momento está en medio de la tormenta donde minuto a minuto se ventilan hipótesis del hecho haciendo hincapié en un posible suicidio, con un tratamiento que raya la liviandad. Lejos quedó la recomendación sobre evitar la publicación de suicidios a menos que se trate de casos de ostensible valor informativo ya que, estudios así lo comprueban, suelen desatar hechos similares de otras personas que puedan pasar por situaciones parecidas. Es una muestra más de que las empresas periodísticas, y algunos periodistas también, prefieren acentuar la acumulación de dinero y poder, antes que la ética por la que lucharon tantos colegas. De hecho, hasta hace algunos años, en cualquier redacción los periodistas que comenzaban a transitar por este hermoso oficio o profesión eran advertidos de evitar la palabra suicidio en los titulares. También invitaban a que, al momento de difundir el caso, se acompañe con información sobre las alternativas de atención que dispone la sociedad para atender esta problemática, tal el caso de hospitales, centros de atención sanitaria, psicólogos, etc. Considerando la importancia que tiene la tarea de comunicar, es evidente que en estos tiempos quedó de lado la dimensión ética de la información. Hasta que los medios y sus periodistas no asumamos ese desafío será muy difícil que comprendamos y nos concienticemos sobre la responsabilidad social que implica el manejo de la información como bien social. Bookmark and Share

sábado, 14 de julio de 2012

Déjà vu

“Cualquier sociedad que renuncie a un poco de libertad para ganar un poco de seguridad, no merecen ninguna de las dos cosas”. Benjamin Franklin Finalmente parte del Distrito de Necochea comenzó a hartarse. Tal vez no por solidaridad, sino por haber vivido malas experiencias, un importante número de vecinos salió a la calle a reclamar por seguridad. La marcha fue como un flash de la memoria en la que se sintió que la situación se había vivido antes. Sin embargo ocurrió, fue real, tan innegable como el reclamo que tantas veces ya se hizo en Necochea. Tan idéntica que la convirtió en déjà vu. Vecinos se autoconvocaron por segunda vez en poco tiempo, recorrieron el centro de la ciudad, reclamaron frente a la Departamental de Policía y finalmente intentaron hacerlo en la Municipalidad. Pero el intendente no apareció. Recién al otro día el profesor Horacio Tellechea admitió que “tal vez haya sido un error no recibir a los vecinos”. Argumentó también el temor de que su presencia pudiera provocar violencia dado las características del reclamo. Inmediatamente, y para enmendar la evidente falta de cintura política para estar a la altura de estos acontecimientos, se reunió con las caras visibles de la marcha y algunos representantes del empresariado local. Entonces propuso recolectar 20.000 firmas para hacer el reclamo correspondiente a la Gobernación de la provincia de Buenos Aires, apoyando la iniciativa de la gente. En realidad, este paso debería haber sido a la inversa: el intendente exigiendo, con el apoyo de la gente. No obstante, lo importante es que se puso en marcha la rueda de este carro que pretende solucionar lo que debe hacer el Estado. La tensión que ya no se puede disimular en la población, hizo que en pocas horas llegara a Necochea el Superintendente de Seguridad Zona Interior Sur, comisario general Héctor Abel Maggi. Este funcionario que tiene a cargo la jurisdicción comprendida entre Mar del Plata y Bahía Blanca, prometió que llegarán a Necochea 55 efectivos policiales para reforzar la seguridad en el Distrito durante las vacaciones de invierno. ¿Y después? ¿Qué va a pasar? ¿Todo quedará como hasta antes de las marchas? Otra promesa fue la de conformar en el Barrio Nueve de Julio una base operativa. Esta proposición sí que es déjà vu. En ese lugar ya se prometieron destacamentos, subcomisarías, una sede de Bomberos, Caballería… Tal vez lo más serio que se escuchó fue la implementación del programa “corredor seguro” que consiste en controles a los pasajeros de taxis y remises en los ingresos y egresos de los barrios. En este trabajo, de llevarse a cabo, se articulan personal de la Policía y los taxistas o remiseros. Después poner casillas en los accesos a Necochea y Quequén con un policía, en realidad es castigar al efectivo que le toque estar, indefenso, en esos puestos. “Este es un tema que nos preocupa y nos ocupa. Es por eso que estamos viajando en busca de ir consiguiendo soluciones a este importante problema que aqueja a nuestro Distrito”, expresó Tellechea al pedir una audiencia con el ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal. También se esboza la posibilidad de que este funcionario provincial y parte de su equipo viajen a Necochea. Este tipo de soluciones, como la posible visita del ministro, no puede verse más que como un paliativo. Se necesitan medidas de fondo y menos visitas para decir cosas que tantas veces han prometido y se han cumplido a medias, o directamente no se hicieron. Aquí es donde la población debe ser fuerte. El compromiso de la ciudadanía ejerciendo el control de los actos de gobierno es la herramienta que se tiene que fortalecer. De hecho, entre 3.500 y 5.000 voluntades que salieron a reclamar seguridad provocó la inmediata llegada de funcionarios, la promesa de otras visitas, y varios parches para calmar ánimos Prevención e investigación Necochea no es una isla en Argentina. Sufre las mismas dificultades y desafíos que el resto del país. La Nación se tiene que hacer cargos de sus problemas y retos, como también cada provincia debe bregar por los suyos. Los distritos tienen que pugnar por el bienestar de sus vecinos. Aquí es donde deben estallar las voluntades. El intendente del Distrito, como principal responsable político de la seguridad de su población, debe reclamar por las anomalías que se puedan producir en organismos que dependan de la Provincia o Nación. Siempre se dijo que el jefe comunal no puede interceder, por ejemplo, en el ámbito de la Policía. Sin embargo, existen innumerables pruebas de las veces que intendentes han hecho cambiar a jefes de dependencias y hasta de las departamentales. O han pedido por alguno de su confianza, generalmente del mismo color político. Con estos antecedentes, bien puede el intendente saber cuál es el presupuesto que le corresponde a la policía del Distrito a su cargo. ¿Es suficiente? ¿Alcanza para cubrir todas las necesidades que permita hacer una prevención correcta? ¿Hay suficiente número de efectivos? ¿Y móviles? ¿Están equipados los policías con los elementos necesarios? ¿Los chalecos antibalas, están en condiciones? ¿Los uniformes, se los tienen que seguir comprando los propios agentes? ¿Se le habrá planteado esta situación al comisario general Maggi? Son preguntas básicas, a las que se les pueden sumar otras: ¿Alguien sabe la cantidad de policías que están afectados a hacer notificaciones? En la era de la computación ¿hace falta destacar a efectivos para esta tarea, cuando en realidad son necesarios para otros trabajos? ¿Tienen en las dependencias suficientes computadoras y papel? ¿Qué pasa con la cantidad de policías que permanecen en ámbitos de la Justicia? ¿Y los que deben trasladar a presos? La afectación de estos efectivos a otras actividades debilita la prevención… Anunciar que van a traer 55 policías de refuerzo sólo para las vacaciones de invierno, es poco serio ante una realidad angustiante que ya movilizó a casi cinco mil personas en Necochea. El intendente de un pueblo tampoco puede desconocer el reducido número de policías que está a cargo de la investigación de los delitos, desde los más simples, hasta los más graves. Tampoco debe ignorar la carencia de peritos, elementales en cualquier pesquisa. Todos estos reclamos se deben hacer a la Provincia, a través de Maggi, o del propio Casal. Estas son las voluntades por la que un pueblo se está poniendo de pie. La Justicia y la seguridad Todos los operadores de la Justicia tratan de despegarse de la cuestión seguridad. “Cuando las causas llegan a nuestras manos, es porque ya existió el delito” y “falló la prevención”, sostienen a manera de abrir un paraguas para no resultar mojados con el tema. Esta aseveración siembra el descontento social y crea sensación de inseguridad. Sobre todo cuando se dan a conocer fallos irritativos sustentados en verdaderas “chicanas” judiciales que, en muchos casos, se pueden obviar. A modo de ejemplo, una situación que se puede dar a corto plazo. A mediados de abril de 2007, el Tribunal Criminal Nº 1 del Departamento Judicial Necochea aplicó severas penas para los imputados del asesinato del estanciero Carlos Stemphelet, en un hecho ocurrido dos años antes. Miguel Angel Chantada y Raúl Alejandro Hernández fueron hallados responsables por el tribunal que integraron los jueces Pablo Noel, Luis Raffaghelli y Aldo Martínez de los delitos de “privación ilegal doblemente agravada” de Stemphelet y su esposa, y posterior muerte del estanciero. Impuso la pena de 30 años de prisión. En tanto, Eduardo Camino, fue condenado a ocho años de prisión por encubrimiento. El abogado defensor de Chantada interpuso una serie de apelaciones que motivó que en la actualidad la pena establecida hace siete años, aún no esté firme. Esta situación deja a Chantada bajo la figura jurídica de prisión preventiva. Para el defensor, la prisión preventiva es contraria al principio de estado de inocencia ya que para él todavía no se demostró su culpabilidad, al menos hasta que un tribunal superior al que lo condenó diga lo contrario. Según trascendió el abogado va a pedir la libertad de Chantada (condenado oportunamente por otros hechos graves), al menos hasta que se expida el altísimo tribunal al que elevó la apelación. No obstante aguardaría que esté en turno algún juez lo suficientemente “garantista” que permita esa libertad. Sabe el letrado, que con otros jueces, aplicando el mismo Código, no otorgarían ese beneficio. ¿Acaso estas situaciones no generan inseguridad? Además, de qué seguridad se puede hablar cuando hace meses desapareció drogas de un tribunal y hasta ahora no se conoce ningún responsable por esa irregularidad. Mucho más se podría escribir de situaciones que tienen que ver con este estado de inseguridad. Desde los “vicios” estructurales de Policía, la Justicia, los secretos a viva voz sobre traficantes de drogas, los desarmaderos, los “reducidores”, la prostitución, el juego clandestino etc, que tanto se habla y que poco se investiga. Oscargollnitz@gmail.com

sábado, 7 de julio de 2012

A seis años del asesinato de Alfredo Marcenac

Mónica Bouyssede y Adrián Marcenac recordaron a su hijo Alfredo Marcenac, asesinado el 6 de Julio de 2006 en la ciudad de Buenos Aires a mano del “tirador de Belgrano” como se conoce a Martín Ríos, autor del homicidio. El matrimonio necochense encabezó el acto que se llevó a cabo el viernes 6 en la intersección de Cabildo y José Hernández, donde fue pintado un mural que recuerda al infortunado Alfredo. Los Marcenac siguen buscando y reclamando cambios para que este tipo de hechos no vuelvan a ocurrir. En un comunicado de prensa, el matrimonio sotuvo que “la muerte de nuestro hijo tuvo un responsable directo, el asesino Martín Ríos (aún sin condena), quien disparó contra un grupo de personas, matando a Alfredo. Pero también varios corresponsables, que generaron las condiciones para que esto sucediera, entre ellos los funcionarios del Estado que le otorgaron el permiso como legítimo usuario, para gatillar”, expresó. Asimismo, pidió al Tribunal Oral Criminal N° 26, que interviene en la causa que condene al responsable de asesinar a su hijo, ya que “se trata de una persona peligrosa y violenta que volverá a matar si sale en libertad”. En la actualidad Ríos permanece internado en la Unidad Nº 20 del Hospital Neuropsiquiátrico Borda, tras el juicio oral y la decisión del Tribunal Criminal Nº 12, de Capital Federal, de declararlo “inimputable” por considerarlo “esquizofrénico”, fallo que fue apelado. Por otra parte, reclama al cuerpo médico forense para que inicie una investigación administrativa por el diagnóstico de esquizofrenia de los médicos psiquiatras que intervinieron en la causa. Por último, pide al Estado que cambie el sistema de financiamiento del Renar (Registro Nacional de Armas), organismo encargado de controlar las armas de fuego en el país, que continúa financiándose a través de la Asociación de Industriales y Comerciantes de armas (Aicacyp). “O sea que quienes controlan, son financiados por los controlados”. Reclama también que “se realice un control responsable y serio del comercio de las armas, impidiendo el flujo al mercado ilegal; que se implementen políticas activas en relación a la búsqueda y persecución penal de las armas del mercado ilegal y las vinculadas al delito y que cumpla con la destrucción de las miles de armas acumuladas en los depósitos judiciales”. “Como víctimas de las armas de fuego reclamamos, exigimos y esperamos que los poderes del Estado cumplan sus funciones con honestidad, seriedad y celeridad. Nuestro hijo, murió por la ineficiencia del Estado argentino para controlar un mercado peligroso, capaz de terminar con la vida de muchos ciudadanos”, concluyó la familia Marcenac. Bookmark and Share

martes, 26 de junio de 2012

Todo mal… para que funcione mal

Bookmark and Share Desde hace dos años está en tratamiento el proyecto que pretende que el financiamiento del Registro Nacional de Armas (Renar) sea responsabilidad del Estado y deje de estar en manos de un ente privado. El sistema de financiamiento del Registro Nacional de Armas (Renar) está a cargo de un ente cooperador denominado Aicacyp, que agrupa a los fabricantes y comerciantes de armas, y no lo hace el Estado como debería ser. Para trazar un ejemplo burdo, a esta situación se la puede comparar como la de dejar a un zorro al cuidado de las gallinas en un gallinero. Vaya a saber por qué oscuros intereses, ningún funcionario público, como tampoco del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, se esfuerza para cambiar el sistema de financiamiento y hacerlo como lo exige una política pública de control de armas de fuego, municiones y explosivos. En este sentido, la Red Argentina para el Desarme (RAD) dio a conocer recientemente un comunicado que tituló “¿Por qué no se quiere cambiar el sistema de financiamiento del Registro Nacional de Armas en Argentina?”. “Entendemos que no puede pedirse a la sociedad civil que se desarme, mientras el Estado no se ocupa de un aspecto estratégico para el control de las armas como es el sistema de financiamiento del Renar”, especificó el comunicado, previo recordar que Argentina “asumió como política pública el desarme de la sociedad civil”. Esta situación, inaceptable si se emplea el sentido común, fue denunciada en reiteradas oportunidades por la RAD, organismo que participó en la creación y acompañó el Programa de Entrega de Armas. “Desde hace seis años estamos pidiendo la creación de una Agencia Nacional de Control de Armas y Explosivos; políticas activas y multidimensionales contra la violencia armada, encaradas a partir del control y fiscalización del material controlado; la persecución penal del mercado ilegal de armas y la promoción firme y sostenida de una cultura de paz y de desaliento a la utilización de armas”, en la certeza de que el armamentismo contribuye al crecimiento de la violencia social y socava los fundamentos de la vida en democracia. Cabe recordar que la Agencia Nacional de Control de Armas y Explosivos (Ancae) presentó el Proyecto 0086-S-2010, que cuenta con media sanción del Sanado de la Nación. No obstante en la Cámara de Diputados, su tratamiento pasó a la Comisión de Seguridad Interior, donde descansa desde octubre de 2010. Este proyecto propone la creación de un nuevo organismo encargado de diseñar, ejecutar, monitorear y evaluar políticas públicas de desarme y control de armas en el país, reemplazando el sistema actual de financiamiento. El comunicado de la RAD cuenta con la adhesión del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (Inecip); Fundación Espacios para el Progreso Social; Fundación Lebensohn; Asociación Alfredo Marcenac; La Casa del Sur; Asociación para Políticas Públicas; Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia (Ilsed), Madres del Dolor; Sr. Dante Piccioli, padre de Pablo Piccioli, víctima de la violencia con uso de armas; Sr. Martín Appiolaza, director del Centro de Estudios de Seguridad Urbana (Uncuyo); Sr. Andrés Rodríguez, víctima de la violencia con armas. oscargollnitz@gmail.com

sábado, 21 de abril de 2012

La bandera de Eduardo Galeano

Bookmark and Share Mientras el escritor uruguayo Eduardo Galeano se disponía a dar una charla en la Feria del Libro (Capital Federal), integrantes del grupo “Necochea Invita a Eduardo Galeano” colgó este sábado (21 de Abril de 22012) una bandera de 36 metros de largo por dos de ancho en una de las barandas del Puente Colgante “Hipólito Irigoyen”, con la leyenda que identifica a este grupo admirador del escritor. Esta bandera fue pintada por la comunidad de Necochea, y es la foto final de todas las que fueron recolectadas a lo largo de algunos meses, con la intención de realizar un video (ya está en marcha), que se va a convertir en la invitación que el escritor uruguayo recibirá en sus propias manos en junio venidero, en su casa de Uruguay. “La intención es que sea la comunidad de Necochea quien lo está invitando a venir a nuestra ciudad”, dijeron los integrantes de este grupo de entusiastas que se movilizó durante estos meses. “Este es un peldaño más, ahora solo falta la compaginación del video, y aguardar que Galeano regrese a su casa ya que luego de Capital Federal emprende una gira por Europa”. Como sumándose a la jornada, por un momento la tormenta se detuvo, apareció el Sol, permitió colgar la bandera y fotografiar el momento con todo esplendor.